Con la llegada de la época navideña hay que tener muy en cuenta que, con las aglomeraciones de los centros comerciales, las cabalgatas y celebraciones típicas de la Navidad y las calles llenas de gente disfrutando de un paseo en familia es más habitual que se produzcan pequeños robos o hurtos. Llevamos las manos llenas de bolsas y paquetes, manejamos más metálico, estamos despistados o simplemente somos un objetivo más apetitoso.

Para estos casos las pólizas de hogar suelen tener cubierta la garantía de robo, pero a menudo encontramos que muchos clientes no conocen la definición correcta del término legal y la suelen confundir con la de hurto. Generalmente se entiende robo como la sustracción de objetos (el móvil, la cartera, el bolso, la mochila u otros objetos de valor) en los que hay o violencia física, como un empujón o un tirón, o una amenaza verbal del ladrón hacia la víctima, incluyendo aquellas amenazas con armas. Un robo por despiste, un olvido, dejarse el bolso en una silla y al volver no encontrarlo o cualquier otro robo sin violencia de ningún tipo se considera hurto y normalmente no queda cubierto por las pólizas de seguro.

En este video de Arag nos indican cual es la diferencia entre ambos conceptos y qué es exactamente lo que queda cubierto y lo que no.

Fuente: Arag