A partir del 1 de enero de 2016 entra en vigor el nuevo baremo de indemnizaciones de seguros en el que el Gobierno ha trabajado cuatro años junto a un comité de expertos, entre los que se encontraban las propias aseguradoras, las asociaciones de víctimas, así como expertos jurídicos. Según este nuevo baremo, las aseguradoras tendrán que pagar a la sanidad pública los gastos médicos de por vida que necesite un lesionado por accidente de tráfico.

Actualmente, las aseguradoras se ocupan de los tratamientos de la víctima de un accidente hasta el día de su curación o en el que finalizan las secuelas. Sin embargo, los gastos de las dolencias o tratamientos derivados del accidente tales como infecciones o intervenciones quirúrgicas, lo soportaba el Estado.

El nuevo texto obliga a las aseguradoras a sufragar las prótesis, la rehabilitación o las ayudas técnicas de estas víctimas durante el resto de su vida. «Ahora si a una niña de 14 años le tienen que amputar una pierna sólo se le paga la primera prótesis, cuando éstas sólo duran 5 o 6 años, o menos en el caso de un menor en crecimiento», ha explicado el abogado José María Pérez Tirado, representante de las asociaciones de víctimas en estos encuentros, quien destaca que las ayudas técnicas incluyen sillas de ruedas, grúas, o domótica, según la gravedad de los casos y sus necesidades.

Del mismo modo, las indemnizaciones incluyen adecuar la vivienda al lesionado por un valor máximo de 150.000 euros, además de sufragar el «incremento de costes de movilidad», que van desde pagar los cambios necesarios en el coche, o aquella persona que no puede volver a conducir y sólo puede desplazarse en taxi.

Otra de las novedades es la indemnización por intervenciones además de por días ingresado, como hasta ahora. Los cambios se producen distinguir entre dos pacientes que están en el hospital el mismo tiempo, pero uno debe pasar por quirófano en continuas ocasiones. En este caso se establece un plus de entre 400 y 1.600 euros, ya que cada operación supone peligrosidad y dolor.

Del mismo modo, se aumenta la indemnización de por vida que ahora tiene su tope en 838.000 euros para un lesionado y que a partir de 2016 tendrán un máximo de 1.472.000 euros, que sería «en un caso muy extremo», explica a Europa Press el abogado. Además, también por primera vez, el lesionado puede solicitar su ingreso como capital o en renta vitalicia (como un sueldo mensual), o mixto (se ingresa una parte como capital y el resto como sueldo).

Los críticos de este nuevo texto basan su descontento en que salen perdiendo aquellos lesionados leves, como por ejemplo, los que sufren latigazo cervical, la lesión más habitual tras un accidente de tráfico. En este sentido, Pérez Tirado reconoce que esta lesión «ha aumentado mucho, porque hay cada vez más coches y en porcentaje hay más accidentes leves que graves». Sin embargo, el consejo de expertos ha decidido que «hay que dar prioridad a los lesionados graves» ya que esta dolencia puede tener como mucho a una persona «uno o dos meses de baja».

Fuente: ABC