Si vivimos de alquiler, a menudo nos surge una duda: ¿de quién es la obligación de contratar el seguro del hogar? en la entrada de hoy os damos respuestas.

Vivir de alquiler es una opción que cada vez crece más, pero es posible que tengamos dudas sobre a quién corresponde contratar el seguro de dicho piso: ¿del propietario del inmueble, o de quién vive en él? Pues la respuesta corta es, preferiblemente deberían hacerlo ambos.

El propietario tiene la obligación de tener contratada una póliza de seguro de hogar para proteger el continente, es decir, la estructura del inmueble, ante cualquier eventualidad: paredes, techos, conducciones privativas, daños a terceros debido a a averías de las mismas… Pero todo lo que hay dentro del piso que no es de su propiedad no es necesario que esté protegido por las garantías de una póliza de seguro, por lo que los seguros para propietarios de pisos de alquiler suelen tener una garantía de cobertura a los daños en el contenido muy escasa, cubriendo cosas como los muebles que ya había en el piso, o que esta sea directamente inexistente.

Por lo tanto también sería recomendable que el inquilino, por su cuenta, tuviera contratada una póliza de contenido en el que se contemplaran las coberturas a los objetos de su propiedad: quizás algunos muebles, objetos valiosos, electrodomésticos (lo más habitual es ordenadores, reproductores de música, televisores, consolas, pequeños electrodomésticos de cocina…). Es importante que estas coberturas incluyan protección contra el robo, los daños por inundaciones o incendios y los daños derivados de alteraciones en la red eléctrica.

Recuerda:

-Continente: estructura, paredes, suelos y conducciones de un piso…

-Contenido: objetos, muebles, joyas, electrodomésticos, ropa…

También es recomendable que si el inquilino ha llevado a cabo algunas pequeñas obras de reforma como pintar o cambiar el parquet, valore la posibilidad de añadir una pequeña cantidad a la cobertura de continente ya que en caso de que sufran daño, al no estar de origen en el piso, el seguro del propietario podría no cubrirlas.

En caso de los daños a terceros, es decir, que un problema originado en nuestro piso cause daños a otros o incluso a la comunidad, sería recomendable que estuviera cubierto por ambos seguros ya que podemos encontrarnos con casos como que una tubería del piso sufre un reventón e inunda al vecino de abajo, lo que quedaría cubierto por el seguro de continente que tiene contratado el propietario, mientras que si la fuga de agua se da por una negligencia del propio inquilino, debería ser su seguro el que se encargara de afrontar las consecuencias.

También existen seguros para propietarios con garantías que cubren el retraso en el pago del alquiler o los posibles daños que puedan causar al piso los propios inquilinos. Si te interesa alguna de estas opciones, no dudes en contactar con nosotros por correo electrónico a caltha@calthabrok.com o por teléfono al 93 302 04 78 donde te atenderemos con total normalidad.